jueves, 8 de agosto de 2013

Intimidad


Se deciden al salir del local,
por fin a solas
en mitad de la calle.
Ya no pueden parar.
Un tipo grita que hay que limpiar el barrio
cada vez que se juntan sus bocas.
Y, aún cuando se protegen
una a la otra imperceptiblemente
(estrechando el abrazo, mirándose sin prisa),
encuentran suficiente
intimidad.





"El amor es más fuerte que el odio"
ALEXANDER DEMIANCHUK / Reuter
s

domingo, 9 de junio de 2013

Todas somos putas


El día 2 de junio torturaron hasta el coma a Mauren Ada. Falleció el día 5. Poco después supimos que el asesino había acabado también con la vida Jenny Sofía. Este trabajo esta dedicado a ellas.


El domingo supimos de ti.
El domingo era el día internacional de las trabajadoras del sexo.
De ti dijeron que eras prostituta,
por no decirte puta, y por no decirte trabajadora.
Luego dijeron nigeriana, africana, inmigrante.
Destacaron sobre todo que eras mujer,
pero no una mujer cualquiera, o sí.
Se abrió un debate en las redes sociales
sobre cómo calificar el crimen, la agresión, la violencia.
Se dieron noticias amarillas, grises, lilas.
Te buscábamos en ellas,
nos buscábamos también nosotras.
Al principio, y lo comprendo, muchos quisieron alejarse
de ese lugar oscuro donde impunemente alguien tortura
y alguien sufre dolores indecibles,
y hablaron de frikis transtornados
y profesiones arriesgadas,
como si fuese un mundo extraterrestre, un mundo
que en nada se parece al nuestro.
Pero nosotras
te estábamos buscando, y no consentiríamos
que nos dijeran mire hacia otro lado,
no se detenga, circule.
Nos quedamos clavadas en el sitio,
mirándote, sintiendo ese hilo de vida.
Nos sentamos en esa silla del gimnasio,
y te acompañamos al hospital.
Te estábamos buscando,
nos estábamos buscando a nosotras mismas.
Supimos más de ti, que llevabas un año en la ciudad,
tu esquina, tus orígenes, tu lugar en el mundo,
sí, en este,
tu nombre: Mauren Ada.
Tu nombre: Mauren Ada.
Y dijimos: todas somos Mauren Ada.
Somos mujeres solitas en la noche,
tenemos relaciones sexuales pactadas,
relaciones sexuales que no consentimos,
familia, hermanos y hermanas,
el peso de la tradición y de la religión,
vergüenza y desvergüenza,
secretos y mentiras.
El miércoles respiraste por última vez
y nos ahogaron las lágrimas.
Queríamos quemar la ciudad.
Luego supimos de Jenny Sofía.
Todas somos Jenny Sofía.
Hoy es noche de viernes, se ha desatado la tormenta.
Mal rayo parta a los asesinos,
mientras tanto, saldremos a hacer nuestro trabajo.


domingo, 19 de mayo de 2013

V de venganza


He visto cómo te mira ese tío,
lo pusiste en su sitio y ahora
vende un chiste barato a los colegas.
Desea, sobre todo,
que se oigan sus risas.

Pero tú bailas, bailas
ajena al polvo y a la sombra,
cuerpo relámpago.

Derramas, exuberante y pública
-como todas nosotras-,
venganza.


saludo de ovario
A Ila
a todas

viernes, 3 de mayo de 2013

Jira eta bueltak (casi todas las chicas saben bailar)


Mila buelta eman diozu
eta erantzunik ez,
halere ederra da
zure jira eta bira ikustea.

Ezin da ziba ikutu
hura erori gabe.
Ez zaitut nire esku gainean,
ezta eduki nahi ere.
Le das vueltas y vueltas
y no obtienes respuestas
sin embargo es hermoso
verte girar.

No se puede tocar una peonza
sin hacerla caer,
no te tengo en la palma de la mano
ni te quiero tener.

domingo, 21 de abril de 2013

Facebook blues


Ir a descargar

Facebook ( o Ser sólo tu amiga en facebook)
Entro a todas horas, y si no voy directa a tu perfil es por vergüenza, y porque sé que no tengo que hacerlo pero rastreo la página de inicio sólo por ver tus últimas noticias, y cada cosa que pongo tiene que ver contigo: canciones, fotos, frases, y, encima, disimulando. Me acuerdo de las últimas veces que quedamos: ni siquiera llamabas, entrábamos al chat, y de cuando venías a mi casa e ibas directa al ordenador a ver las últimas actualizaciones. Debería odiar esta página del infierno y de hecho la odio como la chica odia ir a la misma clase que el guaperas que la humilló. Pero cada vez es peor: más tiempo y menos sorpresas, porque aunque pongas fotos nuevas y te rías y hagas nuevos amigos, y yo también lo haga, qué demonios, ni hemos puesto distancia suficiente ni cruzamos al mundo donde pueden, con nostalgia, deseo, rencor, calma, decepción o tristeza, cruzarse dos personas.

miércoles, 10 de abril de 2013

Mi librera favorita


Pensaba hoy que, para alguien que escribe, la vida tiene un raro interés literario, mayor, a veces, que el interés por la vida misma, o, mejor, que la vida de lo escrito es una doble vida en el buen sentido de la expresión.
Quizá sea porque estoy leyendo un libro* en el que se van alternando las historias que cuentan la abuela, la madre, y también sus dichos y refranes, una especie de mil y una noches, con la propia historia de los personajes, y todos los acontecimientos sociales, políticos, etc, que suceden como fondo. Todo está fantásticamente entremezclado y, sin sus cuentos y palabras, la vida de aquellos resultaría realmente tan larga en minutos como la de cualquiera.
También pienso que es una tontería todo esto y que hay un montón de aventuras en la vida real. Pero, otra vuelta más y me pregunto: ¿amorosas? ¿profesionales? ¿familiares? ¿políticas?, ¿no obedecen al carácter narrativo de cada cual? Uno cuenta de sus enfermedades, otra de sus conquistas... ¿No son también vidas hechas relato?
Um. Supongo que soy poeta. Supongo que nadie puede entender que yo sea tan feliz escribiendo un beso como dándolo. Y, por supuesto, más feliz contando algo que ni siquiera ocurrió, o que en la realidad duele. Incluso a veces, espero que un suceso me ofrezca algún tipo de final para tener la historia completa... Aunque siempre puedes imaginar, qué placer.
Sin embargo, hoy, también hoy, le estaba contando a mi librera favorita mi última obsesión, los capítulos de mi última obsesión, para ser exactos. Sí, creo que hablo en capítulos. Y entonces, ella dice: ¿por qué no escribes algo sobre eso? Mi librera favorita, lectora insaciable, ella también tiene muchas vidas... Y me echo a reír. No soy la única zumbada, ella quiere, más que mi confidencia, y aunque pierda el parecido, ¡ese trozo de vida en un texto!


*La vida es un caravasar, Emine Sevgi Özdamar

jueves, 14 de marzo de 2013

El viaje


El viaje empieza aquí:
una niña-mujer se abre al mundo
con el tacto susurro de sus dedos
tocándose.
Siglos, continentes enteros, negando
esta sencilla historia de amor.
El no tiene forma de agujero,
el cero,
la nada.
Lo visten de oro o de indecencia,
lo disfrazan, lo engalanan a veces
-el día más importante de tu vida-,
lo repudian
-el día más nefasto de tu vida-,
puro o completo
tu cero, tu sí, tu no,
y mientras tanto olvídalo,
tenlo siempre presente,
entrégalo, presérvalo, de todos modos
hazlo de los otros.
Pero entonces
una niña-mujer se ve desnuda,
deshace el camino,
siglos, continentes enteros,
la sombra del patrón,
su mamá y la mamá de su mamá,
y emprende el viaje.


Este es el último poema que leí en La Hormiga Atómica. Y el que se llevó el calor de los aplausos, calor para seguir el viaje, por las líneas, hoy, sobre todo, curvas.