martes, 12 de octubre de 2010

Aniversario

De repente, y cada vez más a menudo, observo que hay demasiados papeles en la mesa, en la papelera, demasiados libros, carpetas, apuntes -lo de demasiado es también cada vez de menor volumen-, y me da por hacer limpieza. Hoy ha sido uno de esos días.

Curiosamente, hace poco que este blog hizo un año, desde aquello de "asusta no saber, aprender en el aire./Debo tomar impulso."

Echo en la bolsa poemas que ya terminé y están guardados a limpio, ideas que ya tomaron forma, y otras que no. Batir de alas.

Un año, treinta y siete años este agosto. Millones de tramos de línea discontinua y, como dice Lhasa -aún lo dice, quedan sus canciones-, es el viento que me manda, que me empuja a la frontera, y que borra el camino, que detrás desaparece.

No se me ocurre mejor manera de celebrar un aniversario.


martes, 5 de octubre de 2010

Lunes, última función

Se marcharon el martes,
sí, estaba previsto, pero eso no se anuncia,
sólo la última función,
la más grande y hermosa, salen todos:
los payasos, el mago, los hombres voladores,
el faquir...
Cada vez, un aplauso
mientras llenan el círculo y nos dicen
que se van,
ahora que ya nos saben suyos.
Y nos miran así, con la mano en el pecho.

El martes no hay más que un solar,
tiquets pisoteados, banderitas,
pero eso no se anuncia,
sólo la última función,
nunca el vacío.

viernes, 17 de septiembre de 2010

El domador

Mi pequeño elefante de la suerte
lanza al cielo su trompa,
las orejas, atrás
y todo el cuerpo,
las patas en cuadrado, firme sobre mi mesa,
de frente, el pequeñajo:
¡sin miedo!, me repite,
arriba,
venga, otra vez, y otra:
ale hop, venga
¡arriba!

lunes, 13 de septiembre de 2010

sábado, 11 de septiembre de 2010

Vivo en la carretera. 2ª temporada.

Y para celebrarlo, ¡sesión doble!

Cap. 1. "Atención" Conduzco con las ventanas bajadas, escuchando un disco en un idioma que no entiendo, bien fuerte. Quiero que el aire me despeine, aire fresco de final del verano, y esos acordes que tocan el corazón.
Y no pensar, porque no me pierdo cuando la mente se va.


Cap. 2. "Señales" Viví en el oeste de la ciudad, luego en el sur, finalmente en el norte. Pasé por el oeste y me acordé. Pasé tantas veces que ya olvidé que me acordé. Pero hoy pasé por el sur y me di cuenta de que hay lugares por los que aún circulan, obligándome a cederles el paso, los recuerdos.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Sí era cierto

Sí, era cierto. Pero después... siguieron siendo ciertos sus actos, su cara. Así que, finalmente, puede que no fueras tú. Es sólo que la vida, como la carretera, cambió de dirección.