martes, 20 de marzo de 2012

Un día de marzo, por ejemplo

Durante años han tenido su "hora de la estrella". Cada vez que una caía, y sólo entonces, le alumbraban los focos.

Ahora no hay sitio para ellas entre las cifras, los deportes y el tiempo. No era un lugar seguro.

Construyamos, entonces, con ladrillos (como tantas han hecho siempre).


Nota: "La hora de la estrella" es una novela de Clarice Lispector.

jueves, 1 de marzo de 2012

Va en serio

¿Quieres jugar conmigo?
Sí, ahora,
sí, a nuestros años.
No está todo aprendido,
ni está todo jugado.








domingo, 12 de febrero de 2012

martes, 31 de enero de 2012

Una historia de invierno (y puertas frías)

Trabajamos en una nave del polígono. Cada vez más a menudo, vienen a traernos el curriculum en mano. Ultimamente son fotocopias en blanco y negro. No se entretienen. No sé qué número de visita seremos.

En la jerga comercial, lo llamamos visitas a puerta fría, es decir, visitas sin cita previa.

Hace unos días vino una chica muy sonriente. Me dio la sensación de que venía a saludar a alguno de nosotros, por cómo entró, por su alegre cordialidad, como si nos conociera.

Cuando salgo a vender todo el mundo espera que sonría. Y, en cambio, llevo días intentando entender cómo es posible que viniera a dejarnos el curriculum con esa enorme sonrisa.




Blake

domingo, 22 de enero de 2012

Tiempo para jugar


En una palabra,
la presión de la prisa
es prisión.

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Quisiera
no es un sí,
es un ni
siquiera.

miércoles, 11 de enero de 2012

Nubes

A donde iríamos algún día,
nos decían, al cielo.
Luego fueron cualquier cosa
que quisiéramos.

Jugando en las cumbres más altas,
con el sol, con la luna,
como si no estuvieran tan lejos.

Borrones, borradores
pintados con los dedos.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Y más


Tenía miedo
a que reventara por las costuras
cuando me hiciera grande,
la fantasía.

Y resulta
que es ella quien se ha hecho,
por lo menos, mil veces
mayor que yo.