jueves, 16 de junio de 2016

La valla (4)


No sé de qué esta hecha
esta valla.

Lo que sé es que sabrá
de qué estoy hecha yo
si insisto en abrazarla:

pájaro atravesado por su jaula,
mariposa en la red,
que se mira pinchada en la pared.

No. Dice no,
digo no.
Vuelvo a casa.


miércoles, 15 de junio de 2016

La valla (3)


No sé de qué está hecha
la valla,
cuando salí medí
la distancia:

kilómetros, altura,
grosor,
cosas que con las manos,
los ojos o los pies
se salvan.

Ahora sé que ni sé
la distancia,
que es otra
que construye quien construye
la valla,
y que es siempre más ancha,
más larga,
más alta.



miércoles, 1 de junio de 2016

La valla (2)



No sé de qué está hecha
la valla.

No se parece en nada
a una casa,
ni siquiera a una puerta,
ni siquiera a una puerta
cerrada.

No se parece en nada
a mi casa.
Y no tengo otra forma
de inventarla.



sábado, 28 de mayo de 2016

La valla


No sé
de qué está hecha
esta valla.

No la vi,
la salté.

Pero pronto me supe
extranjera.


martes, 17 de mayo de 2016

La pluma, hermosa metáfora, hermosa realidad



Exageradxs

A ella también se lo decían:
cómo andas, y ay chica, ese pelo.
Sigue sin entender
que ahora no se le note, o que digan de otros
que lo que no les gusta es que exageren.
Nadie le recrimina
a un león su melena
ni a una orquídea el fulgor
de sus pétalos.
Nadie tomó jamás por una farsa
la lluvia, el color de la sangre,
la muerte.
Nadie le dijo al sol que se quedara en casa
o que se fuera al club, lejos de las miradas,
como una buena estrella.





martes, 22 de marzo de 2016

Escribe

Escribe, lo dice Castillo Suarez, euskaraz, en euskara. Lo traduzco, y digo yo también idatzi, escribe.
Vive, di.


Idatzi,
idatzi zerbait,
txarra dela esango badizute ere,
edo salgarria ez izanagatik.
Idatzi,
zuk idatziko ez duzuna
nik ezin dudalako
idatzi,
behin-behineko kontratuarekin
ari bainaiz zure poemak idazten.

Castillo Suárez, "mugarri estaliak" poema liburuan


Escribe,
escribe algo,
aunque te digan que es malo,
o no sea vendible.
Escribe,
porque lo que no escribas
no puedo yo
escribirlo,
ya que es eventual el contrato
con que escribo tus poemas.

domingo, 13 de marzo de 2016

Las horas


Podrían ser las once de la noche,
las ocho de la tarde,
las dos de la mañana.
Oscuro invierno.

Suena la lavadora
deshaciendo en espumas la huella
de mi cuerpo.
Arrecia la tormenta
fuera,
dentro.